sábado, 14 de enero de 2017

Cuando el arte no vale

La verdad es que llevo tiempo planeando esta entrada, que es un poco más reflexiva. Yo relaciono el tema con libros, que es lo que más me toca, pero vale para todo el arte y la rama de las letras en general.

Muchas veces, se reduce el arte a un cuadro o a una obra literaria. ¿Para qué sirven un par de trazos de pincel, o un coñazo de libro, cuando se pueden construir edificios o salvar vidas?
Ya desde el instituto, enseñan que las letras son la opción fácil, la opción para "tontos". Como si la inteligencia matemática fuese la única válida. Sin embargo, incluso los más "listos" admiten que les sería difícil estudiar historia, geografía o literatura.

Más allá de eso, el arte no es sólo lo que la gente se piensa. Detrás de cada edificio impresionante que vemos, hay arte (sí, señores, la arquitectura también es un arte). Detrás de cada grafiti con el que nos sacamos una foto, hay un artista. Detrás de la película más taquillera de la historia, hay multitud de artistas: guionistas, maquilladores, actores, directores... Puede que incluso haya un coñazo de escritor, cuya historia inspiró lo que tú ves en la pantalla. Detrás de tu canción favorita hay músicos, compositores, cantantes, y eso, queridxs, también es arte.

El arte enseña. Yo no estudio una carrera en esta línea, pero haciendo reseñas he aprendido mucho. El blog me ha enseñado a ser crítica; a que no me encante todo lo que leo, a ir al trasfondo de los personajes, la ambientación y el contexto.

Aun así, mucha gente considera el arte como algo estúpido. 

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